viernes, 22 de enero de 2010

La hora más importante de la Vida

¿Alguna vez observaste un bebé apenas nacido? Un bebé apenitas nacido tiene los ojos descomunalmente abiertos. Abre la boca, y mira, mira, mira. Se retuerce bastante. No siempre llora. Una hora después, se duerme. ¿Por qué hace esto? ¿Tiene alguna explicación? Somos mamíferos. El bebé en realidad está buscando ver a su madre. Abre la boca porque quiere succionar, y se retuerce porque no se siente junto a ella. No la huele y sabe que ella no está cerca. Si ese bebé estuviera en brazos de su madre, estaría mamando y relajado, porque estaría satisfaciendo esas necesidades que expresa con su cuerpo. Si el bebé no está en brazos de su madre, y no hay razones clínicas que justifiquen una separación, es allí donde debería estar.

Nuestro organismo responde a un mecanismo de supervivencia ancestral que hace que nos apeguemos a nuestra madre (y a la vida). Esta primera hora de vida, se llama la hora del apego. La hora de la impronta. Es una hora única e irrepetible. Crítica y determinante según algunos autores. No existe una segunda primera hora de vida. De hecho, a lo largo de nuestra vida, la primera experiencia, el primer día de escuela, la primera maestra, el primer beso, la primera vez…son muy importantes. Si estas no fueron buenas, incluyendo la primer hora de vida, después necesitamos muchas más experiencias reconfortantes para revertir la primera impresión…que no se desinstala, solo que aprendemos a distinguir que aunque no haya sido buena, el resto sí puede serlo.


Para el bebé recién nacido (y durante muchos meses), su organismo y el de su madre son lo mismo. Necesita visceralmente de ese contacto piel a piel. Por eso, apenas nace, mira tan fijo. Reconoce al ser que le dio la vida y que se la asegurará mientras sea dependiente de ella…En algunas instituciones aunque se especializan en nacimientos, no tienen en cuenta este “detalle”, y al bebé apenas nacido se lo aparta de la madre durante dos horas, para que quede en “observación”. El bebé con sus gestos y reacciones sólo pide contacto materno.Según algunas investigaciones que compararon dos grupos de bebés (los Dres. Klaus y Kennel, en Internet aparece este dato) uno que había sido separado durante una hora de su madre al nacer, y otro que no lo había sido, llegaron a los siguientes resultados: a los 6 meses de vida, los que no habían sido separados, tenían mejor peso. Mamaban mejor. No se habían enfermado. Regulaban mejor sus horas de sueño. Lloraban menos. En resumen, tenían un desarrollo sensiblemente mejor, más completo y saludable que aquellos bebés cuya primerísima hora de vida no la habían pasado junto a sus padres. Es muy importante contar con esta información durante la gestación para pactar con la institución la no interrupción de esta “hora sagrada”. La ley 25129, sobre los derechos de las parejas en la atención obstétrica avala tanto la necesidad de la mujer en trabajo de parto de elegir la posición y procedimientos que se llevarán a cabo (si no hay un diagnóstico que indique una intervención), como el derecho del niño recién nacido a permanecer con sus padres.Por eso volviendo a la pregunta inicial “¿alguna vez observaste un bebé apenas nacido?”…ojalá todos podamos comprender la importancia de estos primeros 60 minutos y “permitirles” a las madres nacientes abrazar a sus hijos, acariciarlos con su mirada y amamantarlos. Es una hora que quedará por siempre grabada en ambos.


• Melina Bronfman - Doula

jueves, 31 de diciembre de 2009

Carta abierta al ginecólogo del siglo XXI

Estimado Doctor,


Ante todo, disculpe, por favor, la osadía de enviarle esta carta, soy una anciana hemipléjica y enferma, esperando, de un día a otro, la muerte y no puedo por menos de comunicarle una experiencia mía, con el deseo de que haga la prueda que le propongo y de que le resulte positiva.

Hace muchos años, exactamente en 1945, tuve que sacar el título de practicante en medicina para poner inyecciones a mi única hija enferma, porque no podía pagar a uno que lo hiciera. Para poder presentarme a examen en la Facultad de Medicina de Madrid, tuve que obtener un certificado de Prácticas de Obstetricia, en la antigua Maternidad Provincial de Madrid.

Yo tenía del Parto una idea muy diferente, porque, cuando iba a nacer mi hermano, mi madre me había explicado el embarazo y el parto, de la manera más verídica y sensata que tal cosa se puede explicar. En la niñez, mi hermana y yo nos divertíamos, viendo parir a la gata, más tarde, ya a punto de cumplir dieciseis años, vi parir a la madrastra, mientras mi padre iba en busca de la comadrona y tanto la gata como la madrastra, parieron sin dar muestras de dolor.
No tuve ocasión de presenciar más partos. Solamente tuve una hija y su nacimiento fue por intervención cesárea a causa de estenosis pélvica, con lo que me quedé sin saber lo que era, realmente un parto y, a consecuencia de mi ignorancia, lo que ví y aprendí en la Maternidad me sumió en una gran confusión y decidí hacerme comadrona para poder estudiar concienzudamente el parto, tratando de descubrir por qué dolía la última fase (únicamente aquella), cuando las demás fases del largo y complicado proceso de la reproducción vivípara son siempre indoloras y también lo son las demás funciones fisiológicas, si se ejecutan por un organismo sano y normal.


Desde 1945 llevo estudiando esta cuestión. Gané, por oposición, una plaza como matrona de la Beneficencia Municipal de Madrid, sin más meta que la de poder estudiar el parto, en toda su profundidad. Viajé, cuanto pude a Congresos y Cursos, con la misma intención y trabajé, como comadrona, no sólo en España, aprendiendo siempre algo de cada parto que asistía o presenciaba, comprobando en la práctica lo que leía en los libros.

En 1955, tuve ocasión de asistir a un curso, en París, sobre la Psicoprofilaxis del Dolor en el Parto, que daban los doctores Lamaze,Velay y Bourrel.

En ese curso se afirmaba que las contracciones uterinas dolían debido a la existencia de un reflejo condicionado negativo que, además del dolor, provoca miedo y resistencia a la función, por parte de la mujer.
Me pareció esta explicación del dolor en el parto mucho más admisible que la bíblica y quise comprobar si era verdad. Yo ya había observado, antes del curso que el talante y la educación de la embarazada tenían una gran influencia en el desarrollo del parto y, desde 1955 empecé a practicar una preparación que consiste en enseñar a las embarazadas en qué consiste el embarazo y el parto, comparándolo con otras funciones fisiológicas, para intentar que la mujer lo admita como lo que, verdaderamente es, así como instruirlas sobre la parte activa y voluntaria que, tanto en el embarazo como en el parto, deben asumir.


Esta preparación fue rechazada, argumentando que el descubridor de la formación, en el córtex cerebral de reflejos condicionados fue un fisiologo ruso a quién le fue concedido, por ello, el premio Nobel en 1904 y que los españoles no querían de los rusos, ni el parto sin dolor.

Yo no sé cuales fueron los verdaderos motivos del rechazo, pero si que me costó tener que salir de España porque me expulsaron de todos los puestos de trabajo en los que había sido asumida "a dedo" que eran todos menos el del Ayuntamiento, cuyo sueldo no bastaba para cubrir mis necesidades.

En cuanto pude, regresé a España e intenté volver a trabajar como matrona, sin poderlo conseguir, más que en la plaza que tenía por oposición, pero en los años de exilio había aprendido idiomas y ello me sirvió para ganarme la vida como secretaria y seguir preparando embarazadas y asistiendo partos, como distracción, sin cobrar nada.

En 1976, en la nueva Maternidad Provincial de Madrid, dotada de todos los adelantos modernos, se celebró un "Cursillo de actualización obstétrica para matronas", en el cual, llena de ilusión, me apresuré a inscribirme y en el que intenté, en vano, hacer razonar a profesores y alumnas de que lo que se intentaba era un disparate, en todos los sentidos.
Tan antiguas como el parto, son la respiración, la digestión y la circulación de la sangre y a nadie, en su sano juicio, se le ocurre "dirigirlas", cuando funcionan normalmente.. De lo que la ciencia médica se ocupa es de reconducirlas a la normalidad, si ésta está alterada.


Durante aquel cursillo me pellizcaba los muslos para cerciorarme de que no era una pesadilla, de que estaba despierta, el doctor Caballero Gordo, a quien había conocido, muchos años atrás en la Maternidad de Mesón de Paredes, estaba presentando el "Parto Dirigido, en sustitución del parto normal" .

Después de aquel curso y hasta la fecha, el "Parto dirigido" se ha impuesto en los hospitales, yo he seguido y sigo, preparando psicológicamente a embarazadas, de las que una exigua minoría, se deciden a dar a luz en sus casas, considerando el parto como una función normal, pero la mayoría tienen miedo, acaban por ir al hospital donde, donde el trabajo que hice, preparándolas, se desploma, como un castillo de naipes. Quisiera que, algún obstetra se atreviera a probar un sistema de asistir partos que me ha dado muy buenos resultados durante muchos años y de los que puedo presentarle testimonios recientes. Consiste en concienciar a la mujer de que el parto es una función fisiológica exenta de peligro, dejar que el parto empiece por sí solo y que se desarrolle a su ritmo, respetando sus fases de descanso, entre períodos, sin impaciencia porque termine.

El único artíficio que yo empleaba en el parto era el estetóscopo de Pinard y éste me bastaba para seguir, con toda eficacia, el desarrollo del parto, sin necesidad de tactos vaginales, muy dolorosos para la mujer y no completamente exentos de peligro.

Aprendí la evolución del parto, en buenos y detallados Tratados de Obstetricia, comprobé que lo que decían era verdad, que en el organismo existe un ritmo, un programa, un proyecto a desarrollar, por una fuerza calculada al milímetro y al segundo y que no hay más que dejarla actuar, que con cualquier intervención, lo único que se consigue es perturbar el ritmo natural de la función. Aprendí que la colocación del feto, imprescindible para su salida, y la dilatación del cérvix, si no se interfiere, suelen ser simultáneas y el estetóscopo me servía no sólo para controlas el ritmo cardiaco del feto, sino también su cambio de posición con respecto al abdomen materno, debido a los movimientos de rotación del feto y al descenso de la presentación a los diversos planos de la pelvis.
Nunca presté atención a las dimensiones de la dilatación cervical, no tienen la importancia que se les suele dar. El verdadero problema en el parto consiste en la adaptación del feto al canal pélvico de la madre, que se suele hacer despacio y felizmente, a menos que la actitud de la parturiente, su miedo, su impaciencia, su falta de confianza en sí misma y en quién la asiste, no desencadene una anormal resistencia que impida el desarrollo de la función.


Nunca tuve necesidad de plantearme si la dilatación estaba completa o no, porque cuando ello ocurre, los signos que lo avisan son tan claros, tan convincentes. entre ellos, la formación del canal blando del parto, que no hay el menor peligro de que la cabeza fetal se desprenda de repente. El parto se efectúa siempre, despacio, lenta y suavemente, tengo la suficiente experiencia como para asegurar que es así.

Quisiera que los obstetras del Siglo XXI, probaran a ver si la mujer, sana e informada es capaz de parir con la misma tranquilidad y eficacia que ejecuta las demás funciones fisiológicas. Por probar nada se pierde, no se trata más que de tener paciencia y confianza en que la Naturaleza es capaz de cumplir su cometido sin necesidad de ser reemplazada y la mujer del Siglo XXI, a la que tanto se la consiente en otros terrenos, merece que se la deje parir, que se la consienta cumplir una función normal porque la creo, verdaderamente capaz de ello. No se trata de volver a tiempos pasados, ya lejanos, ahora la mujer sabe hacer muchas cosas para las que no se la creía capacitada, en el tiempo actual, la mujer debe saber parir, como sabe hacer la digestión sin ayudas.

No quisiera haberle ofendido con esta carta, he dedicado mi vida a estudiar el parto, creo que sé muy bien en qué consiste y este conocimiento mío no quiero llevármelo a la tumba, mientras las mujeres y los fetos sufren una enfermedad artificial, una forma de parir peor de la que la Naturaleza les había preparado.
 
Consuelo Ruíz Vélez-Frías (España) es Matrona Jubilada de la Beneficencia Municipal. Pionera de la Preparación Psicoprofiláctica del Dolor en el Parto (autora del primer libro publicado en España sobre este tema). Presidenta Honoraria de la Asociación Nacer en casa

Fuente: http://www.axel.org.ar/articulos/parto/cartaabierta.htm

lunes, 21 de diciembre de 2009

NACIMIENTO EN CASA

UNA LOCURA COLECTIVA?, ¿UNA VUELTA ATRAS?... UN RETO?

UNA OPCION CONSCIENTE?...
UN DERECHO JUSTIFICADO Y SEGURO.
UNA REALIDAD QUE DURA MILES DE AÑOS... Y AVANZA...
TEXTO DRA. MARÍA FUENTES CABALLERO - ARCOS DE LA FRTRA, CÁDIZ - MAYO 2009 - ENVIADO POR ANNA MARÍA VIDAL.


Miles -no sabemos si millones- de años, demuestran que nacer es un hecho natural fisiológico. Y que las humanas podemos. Con ayuda, mejor. Con apoyo, mejor. Con higiene, mejor. Con compañía, mejor. Con respeto, mejor. Con información y entrenamiento, mejor. Con conciencia, mejor
 
Según el momento histórico, según el lugar geográfico, según la cultura imperante, según las personas...ese modelo ha ido sencillamente cambiando, avanzando...a veces en línea recta, a veces a trompicones, a veces bendecido por el sistema imperante y la ortodoxia científica, a veces a pesar de ella... Pero avanzando.
Y no es cuestión de desgarrarse las vestiduras cada vez que aparece un nuevo paso, un nuevo modelo, un nuevo paradigma.

Es cuestión –como profesionales, y cientificos- de escuchar, observar, acompañar, reflexionar, com-probar, hacer la experiencia, contrastar, estudiar, difundir la experiencia y los conocimientos... y seguir dispuestos a seguir modificando, avanzando, transformando..y esperando que los que nos sucedan, nos cuestionen, nos superen...


Por eso, no deja de extrañar la virulencia con que –la que debería ser un bastión de referencia a seguir, la Sociedad Médica de Obstetricia y Ginecología-[1], ve, y califica una experiencia que a día de hoy, está vivida, estudiada, investigada, comprobada, aceptada, y bendecida, por los representantes de la medicina y la ciencia internacionales. El hecho de nacer y/o parir en casa... en el nido... en el hogar... allí donde fuimos engendrados, donde nos aman, nos cuidan, donde vamos a vivir el resto de nuestra vida de humanos, y con suerte, donde moriremos.
A estas alturas hay demasiados libros publicados en todos los idiomas, demasiados artículos científicos que lo avalan, demasiados organismos sanitarios internacionales que han dado sus “bendiciones”, e incluso han recomendado el parto en casa como deseable, seguro, barato, como para volver a aburrir con innumerables citas.
Como parece que la memoria –o la ignorancia, o el miedo, no sé, se resisten- insistiré una vez más. Sencillamente, por responsabilidad. Aunque me limitaré a recordar las referencias y estadísticas e investigaciones más recientes, y/o, las más reconocidas.
Sin dejar de indicar que yo misma, y la mayoría de mis colegas y amigos, somos “sobrevivientes” del parto en la casa y en la cama de nuestras respectivas madres.
 
1. Según la OMS, el lugar donde se desarrolle el parto es de gran importancia en la progresión de éste y la del nacimiento, y recomienda: Todas las mujeres deberían dar a luz en el lugar que ella se encuentre segura, un sitio donde toda la atención y cuidados se enfoquen en sus necesidades y su seguridad [2]
 
2. El British Journal, revista médica inglesa de gran prestigio, publicó un riguroso estudio sobre el parto en casa, en el cual participaron 400 comadronas y más de 5400 mujeres que dieron a luz en sus domicilios en el año 2000. En él se demostró que parir en casa es una opción segura, las tasas de mortalidad no fueron distintas a las de partos hospitalarios, aunque sí con menor tasa de intervención médica. Un 97% de las mujeres que intervinieron en el estudio se mostraron satisfechas. [3]


3. Con resultados semejantes al estudio presentado por el British Journal, fue llevado a cabo otro similar en nuestro país, pero no publicado en ninguna revista científica de prestigio, por parte de la Asociación Profesional Nacer en casa. Una muestra de 5.000 mujeres de todo el país. Atendidas por equipos distintos, dan resultados contundentes: Nacer en casa en nuestro Estado, en este momento, es al menos tan seguro como parir en el hospital.

Algunos detalles:
11% de traslados al hospital.
5% de cesáreas
5% episiotomías
2% de desgarros de 2º y 3º grado.

Para los legos en el tema, aclarar que estos datos mejoran ampliamente, los considerados como recomendables desde las investigaciones más recientes de la medicina de la evidencia.[4]

En cuanto a la mortalidad materno infantil, fue equiparable a la hospitalaria.

Se refleja que los partos domiciliarios de embarazos de bajo riesgo pueden ser tan seguros como los hospitalarios, o más; al mismo tiempo que suponen un menor gasto sanitario y mayor satisfacción para la mujer y la familia al verse en un ambiente más intimo que en un hospital. El grado de satisfacción por parte de la mujer y su familia fue del 95%.


4. Si tomamos los datos del informe Cumberleg y los estudios realizados en Inglaterra, Países Bajos y Suiza sobre parto en casa (BMJ 1996), la asistencia domiciliaria es una alternativa viable dentro de los sistemas de salud. El presente estudio pretende confirmar que este tipo de asistencia al parto, en embarazos de bajo riesgo y actualmente en los países desarrollados, puede ser tan eficaz y segura como la asistencia hospitalaria clásica, suponiendo una reducción del gasto y mejorando la vivencia familiar de este proceso, que inicialmente debe considerarse fisiológico.

5. En cuanto a la posición del "ROYAL COLLEGE OF MIDWIVES" ante este modelo asistencial: En Enero de 2003 el Royal College of Midwives del Reino Unido presentó un texto con su posicionamiento ante el parto en casa. Un texto que, aunque en inglés, debería ser conocido por todas las comadronas. En el se pone una vez más de manifiesto que el parto en casa es seguro para mujeres de bajo riesgo.

Gracias a estos- y muchos otros- estudios, estamos en condiciones de afirmar con rotundidad: que el tópico de que parir en casa es peligroso para la salud de la madre y el bebé, no está científicamente demostrado. Muy al contrario, lo que sí está demostrado, es que es tan seguro, y menos peligroso para la salud de la madre y la criatura que el parto hospitalario.




Dra. María Fuentes Caballero. Colegiada. 6974. Directora del Centro de Salud Artemisa. Directora de la Escuela Salud Holística Consuelo Ruiz. España. Fundadora, y miembro de la Asociación Profesional española Nacer en Casa. Fundadora del equipo Titania, dones per la salud. Barcelona. Miembro de la red de mujeres sanitarias española Red Caps. Miembro del equipo asesora de la revista especializada: Mujer y salud.

Quien tenga necesidad de más datos, puede acudir a las diferentes webs:

O consulte la bibliografía de:


"Mujeres y salud desde el sur". Maria Fuentes. Ed. Icaria. Barcelona. 2008.
[1] Nos referimos a la carta que el Dr. Bajo, Presidente de la SEGO, escribe en su revista respecto al anuncio televisivo donde se ve un parto en casa.
[2] Cuidados en el parto normal: Una Guía Práctica. OMS. Ginebra 1999.
[3] Se puede leer el artículo completo en español en: http://www.bmj.com/cgi/data/330/7505/1416/DC1/1
[4] Dr. M Wagner.2000
Para conectar con la Dra. María Fuentes: mariafuentes30yahoo.es
Extraído de Círculo de Mujeres.

lunes, 14 de diciembre de 2009

UN PARTO EN CASA

UNA VEZ CONFIRMADO EL EMBARAZO, EL PRIMER PASO ES EMPEZAR A PREPARARSE PARA EL PARTO EN LA CASA.

NOSOTRAS QUE VIVIMOS ESTA CULTURA TAN CIVILIZADA, EN LA QUE POR EJEMPLO NOS SENTAMOS EN SILLAS, NO CAMINAMOS MUCHO, Y COMEMOS ALGO A LAS APURADAS NECESITAMOS UNA PREPARACIÓN ESPECIAL.


PARA ESTAR EN ESTADO FÍSICO IDEAL, CON LOS MÚSCULOS ABDUCTORES DE NUESTRAS PIERNAS , FUERTES PARA EXPULSAR EL BB , EL PERINEO LISTO PARA DISTENDERSE LO NECESARIO SIN RASGARSE, Y UNA BUENA OXIGENACIÓN PARA OPTIMIZAR NUESTRO TRABAJO DE PARTO TENDREMOS QUE PENSAR EN EMPEZAR LO ANTES POSIBLE A CAMINAR TODOS LOS DÍAS , HACER CUCLILLAS PARA TODO, - LEVANTAR COSAS DEL PISO, JUGAR CON OTRO HIJO MÁS GRANDE O PARA SENTARNOS EN EL PISO EN POSICIÓN DE LOTO, QUE ES LO MÁS DESEABLE-, Y OCUPARNOS DE NUESTRO PERINEO. EL PERINEO ES LA ZONA QUE VA DESDE EL ORIFICIO DE LA VAGINA HASTA EL DEL ANO ENTRE LOS HUESOS ISIQUIONES, ESA PIEL DEBE EXTENDERSE AL PASO DE NUESTRO BB Y PARA QUE ESTÉ TONIFICADA LO RECOMENDABLE ES PARA ALGUNAS MADRES HACERSE BAÑOS DE ASIENTO FRÍOS MOJANDO SÓLO LA ZONA GENITAL (BAÑOS DE KUHNE), PARA OTRAS LOS BAÑOS DE SOL EN LA ZONA, Y HACERSE MASAJES SOLA O CON AYUDA DE LA PAREJA CON ACEITE DE ALMENDRAS U OLIVA U OTRO ACEITE VEGETAL QUE NO SEA MEZCLA. OTRA MANERA DE MANTENER EL PERINEO TONIFICADO, APARTE DE LAS ANTERIORES QUE HAY QUE HACER, ES TENER RELACIONES SEXUALES , ES LA MÁS AGRADABLE DE TODAS Y MUY EFECTIVA COMO PARA AGREGARLA Y TENERLA EN CUENTA.



TODAS ESTAS ACTIVIDADES NOS ACOMPAÑARÁN DURANTE NUEVE MESES, ASI COMO APRENDER A RESPIRAR CON EL DIAFRGMA, LO QUE NOS AYUDA A PRESIONAR HACIA ABAJO LA PANZA Y EL BB , CUANDO LLEGUE EL MOMENTO. EL DIAFRAGMA ES EL MÚSCULO QUE ESTÁ SITUADO POR DEBAJO DEL TÓRAX Y SE DILATA Y CONTRAE CUANDO RESPIRAMOS AYUDANDO A ENSANCHAR LOS INTERCOSTALES, COSTILLAS, PARA PERMITIR MAYOR PASAJE DE AIRE EN LOS PULMONES.


TAMBIÉN HAY EJERCICIOS CON NUESTROS BRAZOS Y PIERNAS, YOGA, EJERCICIOS CON NUESTRO BAJO VIENTRE, DEBAJO DEL OMBLIGO, ETC., SON MUY ÚTILES PARA EL PARTO Y PARA NUESTRA VIDA SALUDABLE.


EN EL ASPECTO MÁS MÉDICO, TENEMOS QUE TENER UNA INSTITUCIÓN A DONDE DIRIGIRNOS PARA ESTAR CONTROLADAS MUY BIEN EN NUESTRA SALUD. NO PODRÁN TENER UN PARTO EN LA CASA POR EJEMPLO LAS DIABÉTICAS O CARDÍACAS O CON ALTA PRESIÓN, ENTRE OTROS POCOS CASOS, PERO EN GENERAL TODAS LAS MUJERES SANAS LO PUEDEN HACER, SIEMPRE QUE ESTÉN EN CONSTANTE CONTROL DE SU EMBARAZO. TIENEN QUE VERIFICAR ANÁLISIS DE LABORATORIO, CONTROLAR EL CRECIMIENTO Y LOS LATIDOS DEL BB Y AVERIGUAR SI POR HERENCIA O POR ELLAS MISMAS, TIENEN ALGUNA ENFERMEDAD QUE PUEDA INTERFERIR.


ADEMÁS LA INSTITUCIÓN VA A SERVIR COMO ÚLTMO RECURSO Y DE ÚLTIMO MOMENTO SI LA PARTERA VE QUE EL PARTO NO PROGRESA O NO CULMINA Y ES NECESARIA ALGUNA AYUDA MÉDICA.


SIEMPRE HAY TIEMPO PARA UNA MADRE Y BB SANOS, SI LA MADRE ESTÁ ACOMPAÑADA Y CONTENIDA INCLUSIVE EN EL PERÍODO EXPULSIVO QUE ES EL MÁS COMPROMETIDO , ES DIFÍCIL QUE OCURRA UN IMPREVISTO.


ASI QUE MAMÁS, A PREPARARSE Y HAY MÁS ÍTEMS PARA TENER EN CUENTA, QUE VAN EN PRÓXIMA ENTREGA.


CUALQUIER PREGUNTA O INQUIETUD QUE TENGAN SOBRE TODO ESTO, ACÁ EN AL PÁGINA SE LAS CONTESTO.


Y LA QUE TUVO CESÁREA PREVIA, PUEDE PARIR TRANQUILA EN SU CASA, QUEDÓ HECHO Y DEMOSTRADO.


¡BUENA SUERTE A TODAS !



ALICIA ZAMUDIO LECCADITO


ACOMPAÑANTE TERAPÉUTICA EXPERTA EN MATERNIDAD Y CRIANZA


DOCENTE.

jueves, 26 de noviembre de 2009

DONDE PARIR


Se puede elegir?, hay opciones diferentes a un Hospital o Clinica?

Actualmente en nuestro pais solamente existen dos opciones bien opuestas, en el Hospital o en Casa.

El nacimiento desde sus inicios fue un evento fisiológico y natural que perteneció a la mujer, al niño que nacía y a otras mujeres que acompañaban y maternaban el proceso. En la cultura occidental, con la invención del fórceps, se incorporan los hombres médicos, los cuales ignoraban totalmente un proceso netamente femenino, esto cambia completamente la concepción del nacimiento. Estos hombres con su visión y formación médica veían en las mujeres potenciales patologías, por tanto fué la excusa perfecta para medicalizar y hospitalizar los Partos.

Con el correr de los años se ha afirmado en las mujeres el miedo, el peligro y lo negativamente inesperado. Todo aquello que no se pueda controlar es una amenaza. Hasta que, de algun modo y en forma silenciosa aparecen otras mujeres que se animan por convicción a recuperar la sabiduría de aquellas que yacen en nuestras raíces, volviendo este proceso hermoso a su ambiente natural por excelencia, "su hogar". Las mujeres se sienten amadas, contenidas, seguras y libres; sus niños respetados y acunados con amor, permitiendo la participación sin violencia de todos aquellos que lo van a criar y de los cuales dependerá su sobrevivencia desde su nacimiento en adelante.

Hoy, es posible brindar atención calificada y profesional a las mujeres que deciden parir en su casa, disminuyendo al máximo las intervenciones innecesarias que producen en la mayoría de los casos iatrogenias (daños producidos en los pacientes, por los medicos), con Parteras formadas tanto en lo fisiológico como en lo patológico, capaces de detectar cualquier alteración del proceso y derivando oportunamente a donde corresponda.

Por eso, a la hora de parir, lo mejor es informarse para elegir mejor, y lo más importante... sentirte Segura y LIBRE!


Fuente: Rossina Torterolo